Planifica – Enseña – Motiva – Construye un equipo
Hace poco, después de hablar en una clínica para entrenadores, un entrenador local me pidió que visitara el entrenamiento de básquetbol de su equipo de niños de once años. Fue una experiencia reveladora. Cuando llegué, había dos equipos de la misma edad y capacidad entrenando al mismo tiempo en extremos opuestos de la cancha. La diferencia entre los dos equipos era asombrosa. Aquí van algunas observaciones generales.
Inicio del entrenamiento
Equipo A
Los jugadores se sentaron en el piso mientras el entrenador les habló durante 15 minutos; a los 3 o 4 minutos ya estaban acostados y habían perdido por completo la concentración. Tres jugadores llegaron tarde, cuando el entrenador ya había comenzado.
Equipo B
La mayoría de los jugadores llegó temprano y practicó tiros. A la hora de inicio, todo el equipo estiró durante unos 10 minutos mientras el entrenador caminaba entre ellos y se reunía brevemente con cada jugador, saludando a cada uno por su nombre con una sonrisa y preguntándole si había alcanzado sus metas de tiro en casa desde el último entrenamiento. Usó el tiempo de estiramiento como tiempo de enseñanza y le recordó al equipo lo que habían aprendido en la práctica anterior y cuáles serían las habilidades nuevas de hoy. Terminó con una reunión rápida y un recordatorio del énfasis del día y de los valores del equipo (Concéntrate – Da lo mejor de ti – Sé un gran compañero).